La maestra Ercilia Rengifo Sánchez es heredera directa de la tradición textil del pueblo shipibo-konibo, transmitida por sus padres y, especialmente, por su madre. Desde temprana edad aprendió el bordado y la pintura de telas con diseños kené, conocimiento ancestral que integra visión espiritual, memoria cultural y práctica cotidiana. Su aprendizaje se inició alrededor de los 18 años, aunque la observación y la práctica comenzaron mucho antes dentro del entorno familiar.
Entre sus piezas representativas se encuentran telas bordadas, pampanillas (falda), servilletas hechas a mano y pulseras tejidas, elaboradas principalmente en casa y en comunidad. Emplea insumos como telas, mercadería y materiales destinados a la venta artesanal, combinando bordado manual y conocimientos tradicionales. Las técnicas que utiliza no solo responden a una función estética, sino también a la representación de visiones asociadas a la ayahuasca, elemento central de la cosmovisión shipibo-konibo.
Cada pieza cumple usos tradicionales vinculados a la vida doméstica, la vestimenta y la identidad cultural. Las pulseras, por ejemplo, reflejan símbolos propios del pueblo shipibo, mientras que las telas y pampanillas expresan visiones espirituales y narrativas ancestrales. Su trabajo reafirma la continuidad del arte textil como una práctica viva, transmitida de generación en generación y adaptada a contextos contemporáneos sin perder su esencia cultural.

